Música y Deporte.

Cánticos en las Tribunas que erizan la piel, sonidos de samba y fanfarrias, expresiones como “chute a dos tiempos” o “al rincón de los músicos”; y disciplinas como gimnasia rítmica asocian la Música al deporte de forma directa e ineludible. y es que así, como existe el tiempo, el hombre sin quererlo es creador de un ritmo que el mismo tiene desde su caminar hasta la respiración, y lo compone con instrumentos musicales, melodía, ritmo y letras musicales. Esas composiciones provocan sensaciones diversas en un individuo e igual ocurre si trasladamos estos elementos a eventos deportivos.

El doctor Costas Karageorghis, estudioso del deporte y la psicología en la universidad de Brunel en Inglaterra, ha dedicado años al estudio de los efectos de la música en el deporte, y mediante reportes ha confirmado que la música forma parte fundamental en el mejoramiento de los efectos del ejercicio. Al buscar por ejemplo ¿qué música incorporar a tus entrenamientos?,tienes que comenzar por considerar el contexto en que estarás operando. ¿Qué tipo de actividad vas a realizar?, ¿de qué manera esa actividad interfiere con otras personas?, ¿cuál es el resultado que buscas de esa sesión?, ¿cuáles dispositivos de reproducción de música tienes disponibles?. éstas son algunas actividades que se acoplan muy bien con el acompañamiento musical: calentamiento, entrenamiento con pesas, entrenamiento en circuitos, stretching y en deportes de conjunto como el voleibol, béisbol o futbol ayudan a sus entrenadores a ensamblar o “armonizar” jugadas y jugadores. un ejemplo que lo evidencia, es lo ocurrido en los juegos Olímpicos de Invierno de 1998 en Nagano, Japón. donde el equipo británico de Bobsleigh aplicó estas teorías con la canción de Whitney Houston: One Moment in Time (un momento en el tiempo) para calmarse y dar precisión a sus movimientos, esto fue lo que exactamente sucedió: Gran Bretaña consiguió la medalla olímpica que no ganaba desde 1964. La misma canción fue utilizada por Richard Faulds, medallista de oro en sidney 2000 en tiro con rifle.

El tempo de la música representa el ritmo cardíaco y se mide igual en bpm (beats por minuto). Por ejemplo, si el objetivo durante el calentamiento es elevar el ritmo cardíaco a 110 pulsaciones por minuto, se recomienda limitarnos a escuchar música que tenga un tempo de entre 100 y 120 pulsaciones por minuto. Las canciones sucesivas deberían crear un incremento gradual en el tempo para sincronizarse con el ritmo cardíaco durante un entrenamiento. Esto es solo una muestra de todo lo interrelacionado que están estos mundos que para nada están divorciados, porque música y deporte generan salud integral y NES Nueva Era Sonica Te apoyamos con la mejor selección musical posible.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail